Empieza por el aspecto del problema
Las algas adheridas a piedras o plantas son distintas del agua verde en todo el estanque. La guía de Aquascape™ distingue las algas filamentosas de las algas en suspensión. Identificar su aspecto es un punto de partida, no un diagnóstico completo.
Haz fotografías desde el mismo sitio y anota cuándo empezó el cambio. ¿Se concentra cerca de una cascada, en el fondo o por toda el agua? ¿Han cambiado de repente el color o el olor?
Busca qué ha entrado en el agua
Comprueba si hay hojas, hierba cortada, tierra arrastrada desde un parterre u obras recientes junto a la piscina. En un estanque con peces, anota también la alimentación y los cambios en su población. Si el problema se repite tras la lluvia, hay que revisar el terreno circundante además del filtro.
Retira los residuos sueltos accesibles según el plan de mantenimiento. Evita hacer varios cambios a la vez: interesa saber qué ha ayudado y si la causa sigue presente.
Comprueba los puntos de recogida y la circulación
Compara el nivel y el caudal actuales con el funcionamiento normal que te mostraron en la entrega. ¿Hay una cesta llena? ¿Ha cambiado el caudal de retorno? ¿Se ha parado una bomba o se ha cambiado su ajuste? Sigue las instrucciones del equipo antes de abrir o limpiar componentes.
La recogida mecánica y el tratamiento biológico tienen funciones distintas. Lee cómo funciona la filtración de una piscina natural antes de suponer que todas las partes del sistema se limpian de la misma manera.
Consejos diferentes para agua de baño y estanques con peces
Un producto para estanques ornamentales no es necesariamente adecuado para una piscina. Tampoco se puede copiar sin más la rutina de un estanque con peces en una instalación de baño. Antes de usar un aditivo o cambiar el tratamiento, comprueba el uso previsto, las instrucciones del sistema y la causa del problema.
La elección y la cantidad de plantas también dependen del diseño concreto. Añadir una especie desconocida o sombrear toda la superficie no es una solución universal.
Cuándo hace falta evaluar el agua
El aspecto por sí solo no permite saber si el agua es apta para el baño. Sigue el plan de control y solicita una evaluación si hay dudas sobre su calidad, especialmente tras un cambio sin explicación. Reúne tus observaciones, las tareas recientes y los datos del equipo para que quien lo evalúe tenga información concreta.
Evita que el problema se repita
Usa la guía de cuidados por estaciones para planificar la retirada de residuos y las comprobaciones habituales, y adapta el calendario a tu instalación. Los problemas recurrentes necesitan una explicación, no solo repetir el tratamiento.
Cuéntanos cómo es tu instalación y qué cambio has observado. Si estás planificando una piscina nueva, descubre cómo abordamos el diseño y los cuidados.







